Consulta en español, inglés e italiano
Hospital Ruber Juan Bravo · C/ Juan Bravo 39, planta 9 · 28006 Madrid
  1. Inicio
  2. Digestivo
  3. Hinchazón y distensión abdominal
Distensión abdominal

Hinchazón y distensión abdominal

Es el síntoma digestivo más frecuente y el que más dinero hace perder a los pacientes en pruebas y suplementos que no necesitaban.

Hinchazón y distensión no son lo mismo

Merece la pena separarlo, porque orienta el diagnóstico. La hinchazón es la sensación subjetiva de presión o plenitud. La distensión es el aumento real y visible del perímetro abdominal, esa barriga que crece a lo largo del día y obliga a desabrochar el pantalón por la tarde.

Muchos pacientes tienen ambas, pero no siempre van juntas, y cuando la distensión es objetiva y llamativa conviene descartar unas cosas concretas antes de asumir nada.

Las causas que hay que buscar

Al contrario de lo que se suele contar, casi nunca es «exceso de gas». La cantidad de gas en el abdomen de una persona con distensión suele ser normal; lo que falla es cómo se distribuye, cómo se transporta y cómo lo percibe el intestino.

  • Síndrome de intestino irritable, la causa más frecuente con diferencia
  • Estreñimiento, a menudo no reconocido como tal por el propio paciente
  • Enfermedad celíaca e intolerancias a lactosa o fructosa
  • Sobrecrecimiento bacteriano intestinal, real pero muy sobrediagnosticado
  • Disinergia abdominofrénica, un reflejo descoordinado del diafragma y la pared abdominal que explica muchas distensiones llamativas y tiene tratamiento específico
  • Alteraciones del vaciamiento gástrico
  • Causas ginecológicas, hepáticas o ascitis, poco frecuentes pero de descarte obligado

Cuándo hay que estudiarlo sin demora

Distensión que aparece por primera vez después de los 50 años, que va acompañada de pérdida de peso, sangrado, vómitos, dificultad para tragar, o que es persistente y progresiva en lugar de fluctuar a lo largo del día. En esos casos la prioridad es distinta.

Sobre el SIBO y los test de intolerancias

Aquí conviene ser claro, porque es donde más se aprovecha la desesperación de los pacientes. El sobrecrecimiento bacteriano existe y se trata, pero el test de aliento tiene una tasa notable de falsos positivos y no debe usarse como cribado generalizado a todo el que tiene la tripa hinchada.

Los test de IgG frente a alimentos, los de intolerancia por muestra de pelo y los análisis comerciales de microbiota no tienen validez para tomar decisiones clínicas. Producen listas de alimentos prohibidos, dietas cada vez más estrechas y un problema añadido a lo que ya había.

Mi criterio

Indico una prueba cuando su resultado va a cambiar lo que hacemos, y no antes. Si un test no modifica el tratamiento, lo único que aporta es factura y ansiedad.

Qué se puede hacer

  • Identificar y tratar la causa concreta, que casi siempre existe
  • Corregir el estreñimiento de fondo, que es lo que más rápido mejora la distensión
  • Intervención dietética por fases, con reintroducción, no restricción indefinida
  • Tratamiento antibiótico dirigido cuando el sobrecrecimiento está realmente confirmado
  • Rehabilitación de la respiración diafragmática y la postura en la disinergia abdominofrénica, con resultados muy buenos y prácticamente desconocida fuera del ámbito especializado
  • Fármacos para la hipersensibilidad visceral cuando el componente principal es la percepción

Por qué me parece importante esta consulta

Porque es donde más pacientes llegan agotados. Suelen venir después de años de dietas cada vez más restrictivas, de test caros que no llevaron a ninguna parte y de suplementos encadenados, y con la sensación de que nadie se ha tomado en serio algo que condiciona su día a día.

Casi siempre hay una explicación identificable y un tratamiento con sentido. Y casi siempre implica hacer menos cosas, no más.

Preguntas frecuentes
Me hincho todos los días después de comer, ¿es normal?
Un cierto aumento del perímetro abdominal tras las comidas es fisiológico. Deja de ser normal cuando condiciona lo que comes, la ropa que te pones o tus planes, o cuando la distensión es visible y llamativa. Eso merece un estudio, no resignación.
¿Me tengo que hacer el test del SIBO?
Solo si tu cuadro clínico lo justifica: alteraciones de la motilidad, cirugías abdominales previas, diarrea con malabsorción o determinados fármacos. Hacérselo a todo el que se hincha genera muchos falsos positivos y tratamientos antibióticos innecesarios.
¿Sirve quitar el gluten sin ser celíaco?
Antes de retirar el gluten hay que descartar la celiaquía, porque una vez fuera de la dieta las pruebas dejan de ser fiables y el diagnóstico se pierde. Después, hay personas que mejoran, aunque a menudo el responsable no es el gluten sino los fructanos del trigo. Merece la pena estudiarlo en lugar de improvisar.
Llevo años con esto, ¿ya no tiene solución?
Al contrario. Los cuadros de larga evolución suelen ser los que más mejoran, porque en muchos casos nunca se llegó a hacer un diagnóstico ordenado y se fueron encadenando dietas y suplementos sin un plan detrás.

¿Quieres que veamos tu caso?

Consulta privada en el barrio de Salamanca, sin tiempos de espera. Presencial o por videollamada. Factura válida para pólizas de reembolso.