Hinchazón y distensión no son lo mismo
Merece la pena separarlo, porque orienta el diagnóstico. La hinchazón es la sensación subjetiva de presión o plenitud. La distensión es el aumento real y visible del perímetro abdominal, esa barriga que crece a lo largo del día y obliga a desabrochar el pantalón por la tarde.
Muchos pacientes tienen ambas, pero no siempre van juntas, y cuando la distensión es objetiva y llamativa conviene descartar unas cosas concretas antes de asumir nada.
Las causas que hay que buscar
Al contrario de lo que se suele contar, casi nunca es «exceso de gas». La cantidad de gas en el abdomen de una persona con distensión suele ser normal; lo que falla es cómo se distribuye, cómo se transporta y cómo lo percibe el intestino.
- Síndrome de intestino irritable, la causa más frecuente con diferencia
- Estreñimiento, a menudo no reconocido como tal por el propio paciente
- Enfermedad celíaca e intolerancias a lactosa o fructosa
- Sobrecrecimiento bacteriano intestinal, real pero muy sobrediagnosticado
- Disinergia abdominofrénica, un reflejo descoordinado del diafragma y la pared abdominal que explica muchas distensiones llamativas y tiene tratamiento específico
- Alteraciones del vaciamiento gástrico
- Causas ginecológicas, hepáticas o ascitis, poco frecuentes pero de descarte obligado
Cuándo hay que estudiarlo sin demora
Distensión que aparece por primera vez después de los 50 años, que va acompañada de pérdida de peso, sangrado, vómitos, dificultad para tragar, o que es persistente y progresiva en lugar de fluctuar a lo largo del día. En esos casos la prioridad es distinta.
Sobre el SIBO y los test de intolerancias
Aquí conviene ser claro, porque es donde más se aprovecha la desesperación de los pacientes. El sobrecrecimiento bacteriano existe y se trata, pero el test de aliento tiene una tasa notable de falsos positivos y no debe usarse como cribado generalizado a todo el que tiene la tripa hinchada.
Los test de IgG frente a alimentos, los de intolerancia por muestra de pelo y los análisis comerciales de microbiota no tienen validez para tomar decisiones clínicas. Producen listas de alimentos prohibidos, dietas cada vez más estrechas y un problema añadido a lo que ya había.
Mi criterio
Indico una prueba cuando su resultado va a cambiar lo que hacemos, y no antes. Si un test no modifica el tratamiento, lo único que aporta es factura y ansiedad.
Qué se puede hacer
- Identificar y tratar la causa concreta, que casi siempre existe
- Corregir el estreñimiento de fondo, que es lo que más rápido mejora la distensión
- Intervención dietética por fases, con reintroducción, no restricción indefinida
- Tratamiento antibiótico dirigido cuando el sobrecrecimiento está realmente confirmado
- Rehabilitación de la respiración diafragmática y la postura en la disinergia abdominofrénica, con resultados muy buenos y prácticamente desconocida fuera del ámbito especializado
- Fármacos para la hipersensibilidad visceral cuando el componente principal es la percepción
Por qué me parece importante esta consulta
Porque es donde más pacientes llegan agotados. Suelen venir después de años de dietas cada vez más restrictivas, de test caros que no llevaron a ninguna parte y de suplementos encadenados, y con la sensación de que nadie se ha tomado en serio algo que condiciona su día a día.
Casi siempre hay una explicación identificable y un tratamiento con sentido. Y casi siempre implica hacer menos cosas, no más.