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Distensión abdominal

Hinchazón abdominal y SIBO: qué pruebas sirven y cuáles no

Es el síntoma digestivo más frecuente y el que más dinero hace gastar en pruebas y suplementos innecesarios. Merece la pena separar lo que ayuda de lo que solo genera factura.

~7 min de lectura5 referencias científicasExplicado para pacientes
Ilustración de un abdomen distendido

Lo esencial

  • La hinchazón abdominal casi nunca se debe a un exceso de gas: el problema suele estar en cómo el intestino lo maneja y cómo se percibe.1
  • La causa más frecuente es un trastorno funcional (intestino irritable, estreñimiento), pero hay causas tratables que conviene descartar, como la celiaquía.1
  • El test del aliento para SIBO da falsos positivos: tiene sentido cuando hay factores de riesgo, no como prueba de rutina.2,3
  • Los test de IgG frente a alimentos no diagnostican intolerancias.5
  • La barriga que crece a lo largo del día suele deberse a un reflejo descoordinado del diafragma que se corrige con biofeedback.4

Este artículo resume la evidencia y las guías clínicas para que entiendas tu situación. No sustituye una valoración individual.

La hinchazón abdominal, esa barriga hinchada que aparece después de comer o va creciendo a lo largo del día, es uno de los motivos de consulta más frecuentes en digestivo. Y uno de los que más frustración genera: muchas personas llegan después de años de dietas cada vez más estrictas, test de intolerancias, análisis de microbiota y tratamientos para el SIBO, sin haber mejorado.

La buena noticia es que casi siempre hay una explicación identificable y un tratamiento con sentido. Y casi siempre pasa por hacer menos pruebas, no más, pero las adecuadas.

Hinchazón y distensión no son lo mismo

Aunque se usen como sinónimos, son dos cosas distintas, y distinguirlas orienta bastante el diagnóstico:1

  • La hinchazón es la sensación de presión, plenitud o gas atrapado.
  • La distensión es el aumento real y visible del perímetro del abdomen: la tripa que crece y obliga a aflojar el cinturón.

Muchos pacientes tienen ambas, pero no siempre. Hay personas con una sensación intensa de hinchazón sin cambios visibles, y otras con una distensión llamativa que apenas les molesta.

Por qué casi nunca es «exceso de gas»

Es la explicación que más se escucha y una de las menos exactas. Cuando se mide, la cantidad de gas en el abdomen de las personas con distensión suele ser normal o casi normal.1

Lo que falla es otra cosa:

  • Cómo se distribuye y se transporta el gas. Un intestino que lo mueve con dificultad lo retiene en ciertos tramos.
  • Con qué intensidad se percibe. En el intestino irritable, cantidades normales de gas se notan como molestas (hipersensibilidad visceral).
  • Cómo responden los músculos. En la distensión visible, el diafragma desciende y la pared del abdomen se relaja en lugar de contraerse, y el contenido se proyecta hacia delante.4

Por eso los tratamientos dirigidos solo a «eliminar gases» funcionan tan poco.

Las causas que sí hay que descartar

Antes de etiquetar nada conviene comprobar unas cuantas causas concretas, porque varias tienen tratamiento específico:1

Adaptado de la revisión de la Asociación Americana de Gastroenterología sobre hinchazón y distensión.
CausaQué la sugiereCómo se estudia
Intestino irritableDolor relacionado con la deposición y cambios del ritmo intestinalHistoria clínica y analítica básica; no necesita pruebas complejas
EstreñimientoHeces duras, esfuerzo, sensación de evacuación incompleta (a menudo no se reconoce como tal)Historia clínica; a veces manometría anorrectal
Enfermedad celíacaDiarrea, anemia por falta de hierro, familiares celíacosAnticuerpos en sangre tomando gluten y, si son positivos, gastroscopia con biopsias
Malabsorción de lactosa o fructosaRelación clara con lácteos o frutaPrueba de retirada y reintroducción, o test del aliento específico
Sobrecrecimiento bacteriano (SIBO)Cirugía abdominal previa, alteraciones de la motilidad, diarrea con pérdida de pesoTest del aliento en casos seleccionados
Disinergia abdominofrénicaBarriga que crece a lo largo del día y desaparece por la nocheHistoria clínica; en centros especializados, estudio de la actividad muscular
Alteraciones del vaciamiento gástricoSaciedad precoz, náuseas, plenitud tras pequeñas cantidadesGastroscopia y, si procede, estudio del vaciamiento

La disinergia abdominofrénica merece una mención: explica muchas distensiones llamativas, tiene tratamiento y es prácticamente desconocida fuera del ámbito especializado. En un ensayo aleatorizado del grupo del Hospital Vall d’Hebron, unas sesiones de biofeedback guiado por electromiografía redujeron la distensión de forma clara frente a un tratamiento simulado.4

El SIBO: existe, pero no es lo que se ha contado

El sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado es real y se trata. El problema es cómo se ha convertido en una etiqueta para casi cualquier hinchazón.

Se diagnostica habitualmente con un test del aliento: se bebe una solución de glucosa o lactulosa y se mide el hidrógeno y el metano exhalados durante dos o tres horas. Según el consenso norteamericano, un aumento de hidrógeno de 20 ppm o más en los primeros 90 minutos se considera positivo, y un metano de 10 ppm o más indica un exceso de microorganismos productores de metano, asociado al estreñimiento.3

La prueba tiene una tasa notable de falsos positivos, sobre todo con lactulosa y en personas con tránsito intestinal rápido.2,3 Usada como cribado en todo el que tiene la tripa hinchada, produce muchos diagnósticos que no lo son, y con ellos ciclos de antibiótico innecesarios.

Tiene sentido estudiarloNo tiene sentido
Cirugía previa del estómago o del intestinoComo primera prueba en cualquier hinchazón
Enfermedades que alteran la motilidad (esclerodermia, diabetes de larga evolución)Repetirlo cada pocos meses
Diarrea con pérdida de peso o déficit de vitamina B12Encadenar tratamientos sin revisar el diagnóstico de fondo
Intestino irritable que no responde a las medidas habitualesSin haber descartado antes celiaquía o estreñimiento

Cuando el sobrecrecimiento está realmente confirmado, el tratamiento de elección es un antibiótico que actúa casi solo en el intestino, la rifaximina.2

Los test que no sirven para decidir

Aquí conviene ser claro, porque es donde más se aprovecha el cansancio de los pacientes:

  • Test de IgG frente a alimentos. La Academia Europea de Alergia los desaconseja expresamente: las IgG indican que has estado expuesto a ese alimento, no que te siente mal.5
  • Test de intolerancias por pelo, saliva, bioresonancia o kinesiología. Sin base científica.
  • Análisis comerciales de microbiota. Interesantes en investigación, pero hoy no permiten tomar decisiones clínicas individuales.

El criterio que aplico

Indico una prueba cuando su resultado va a cambiar lo que hacemos, y no antes. Si un test no modifica el tratamiento, lo único que aporta es factura y ansiedad.

El problema de las dietas que se van estrechando

Un patrón que veo a menudo: se retira un alimento, se mejora unos días, vuelve la hinchazón, se retira otro, y así durante meses. Al cabo de un año se comen seis cosas y se sigue igual.

Las intervenciones dietéticas funcionan, pero por fases y con reintroducción ordenada. La dieta baja en FODMAP (azúcares fermentables) tiene tres fases: una restricción de 4-6 semanas, una reintroducción por grupos para identificar cuáles sientan mal y una fase de mantenimiento lo más amplia posible. Se recomienda hacerla con la ayuda de un dietista.1

Mantener una dieta restrictiva de forma indefinida y por cuenta propia empobrece la alimentación, altera la flora intestinal y añade un problema nuevo al que ya había. Si la comida se ha convertido en una fuente de preocupación constante, conviene decirlo en consulta: es más frecuente de lo que parece y cambia el planteamiento.

Qué tratamientos funcionan

TratamientoPara quién
Corregir el estreñimiento (fibra soluble, laxantes osmóticos)Cuando hay estreñimiento de fondo; es lo que más rápido mejora la distensión
Dieta baja en FODMAP por fasesIntestino irritable con hinchazón relacionada con las comidas1
RifaximinaSobrecrecimiento bacteriano confirmado2
Biofeedback y reeducación respiratoriaDistensión visible por disinergia abdominofrénica4
Neuromoduladores a dosis bajasCuando predomina la hipersensibilidad visceral1
Dieta sin gluten estrictaEnfermedad celíaca confirmada

Mitos frecuentes

«Si se me hincha la tripa es porque tengo muchos gases.»

La cantidad de gas suele ser normal. El problema está en cómo se maneja y se percibe, y en la respuesta de los músculos del abdomen.1,4

«Un test de IgG me ha dicho a qué alimentos soy intolerante.»

Las IgG reflejan exposición, no intolerancia. Las sociedades de alergia desaconsejan estos test.5

«Casi toda la hinchazón es SIBO.»

El SIBO es una causa entre varias, y el test del aliento da falsos positivos. Solo tiene sentido estudiarlo en casos seleccionados.2,3

«Cuantos más alimentos quite, mejor estaré.»

Las dietas restrictivas indefinidas empobrecen la alimentación y no mejoran los síntomas a largo plazo. Funcionan por fases y con reintroducción.1

«Los probióticos lo arreglan.»

La evidencia es limitada e inconsistente. Pueden ayudar a algunas personas, pero no sustituyen al diagnóstico.

«La hinchazón es psicológica.»

Tiene mecanismos medibles: hipersensibilidad visceral, alteraciones del tránsito y un reflejo muscular que puede corregirse.4

Señales de alarma: no esperes

Estos síntomas obligan a estudiar antes de etiquetar

La hinchazón funcional no produce los siguientes signos. Si aparecen, hay que buscar otra causa:1

  • Pérdida de peso sin buscarla
  • Sangre en las heces o heces negras
  • Anemia o falta de hierro
  • Vómitos persistentes
  • Fiebre
  • Síntomas que empiezan después de los 50 años
  • Distensión que no desaparece por la noche o va en aumento
  • Antecedentes familiares de cáncer de colon u ovario, o de enfermedad celíaca
  • En mujeres, hinchazón persistente y reciente: conviene descartar una causa ginecológica

Cómo lo planteo en consulta

Empiezo por una historia detallada: cuándo aparece la hinchazón, cómo cambia a lo largo del día, cómo es el ritmo intestinal, qué dietas y suplementos se han probado y qué pruebas se han hecho ya. Con frecuencia, solo con eso el diagnóstico queda bastante claro.

Después pido únicamente las pruebas que van a cambiar algo, empezando por una analítica que incluya la serología de celiaquía. Y diseñamos un plan por pasos, empezando por lo que más rápido suele funcionar, con un seguimiento que permita comprobar si mejora.

¿Llevas tiempo con hinchazón y acumulando pruebas sin un diagnóstico claro?

Revisamos tu caso desde el principio y diseñamos un plan con las pruebas que de verdad cambian algo.

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si tengo SIBO?

Por los síntomas no se puede saber, porque son los mismos que en el intestino irritable. Se sospecha cuando hay factores de riesgo y se confirma con un test del aliento bien hecho e interpretado.2,3

¿Cómo se prepara el test del aliento?

Habitualmente sin antibióticos en las cuatro semanas previas, con una dieta pobre en alimentos fermentables el día anterior, ayuno de 8 a 12 horas y sin fumar ni hacer ejercicio durante la prueba.3

¿Por qué se me hincha más por la tarde?

Es el patrón típico de la distensión funcional. A lo largo del día se acumula contenido intestinal y se activa el reflejo muscular que proyecta el abdomen hacia delante. Por la noche, en reposo, desaparece.4

¿La dieta FODMAP es para siempre?

No. La fase estricta dura unas semanas y después se reintroducen los alimentos por grupos. El objetivo es comer de la forma más variada posible.1

¿El SIBO vuelve después del tratamiento?

Puede reaparecer si persiste la causa que lo favorece, como una alteración de la motilidad o una cirugía previa. Por eso es importante identificarla.2

Referencias

  1. Moshiree B, et al. AGA Clinical Practice Update on evaluation and management of belching, abdominal bloating, and distention: expert review. Gastroenterology. 2023. PubMed
  2. Pimentel M, et al. ACG Clinical Guideline: Small intestinal bacterial overgrowth. Am J Gastroenterol. 2020. PubMed
  3. Rezaie A, et al. Hydrogen and methane-based breath testing in gastrointestinal disorders: the North American consensus. Am J Gastroenterol. 2017. PubMed
  4. Barba E, et al. Correction of abdominal distention by biofeedback-guided control of abdominothoracic muscular activity in a randomized, placebo-controlled trial. Clin Gastroenterol Hepatol. 2017. Publicación
  5. Stapel SO, et al. Testing for IgG4 against foods is not recommended as a diagnostic tool: EAACI Task Force Report. Allergy. 2008. PubMed

Enlaces a PubMed o a la publicación original. Se abren en una pestaña nueva.

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Dr. Fernando Casals Seoane

Dr. Fernando Casals Seoane

Especialista en Aparato Digestivo y Doctor en Medicina por la Universidad Autónoma de Madrid. Trabaja en el Hospital Universitario de La Princesa desde 2009 y pasa consulta privada en el Hospital Ruber Juan Bravo. Certificado por el European Board of Gastroenterology and Hepatology y profesor honorario de la UAM. Investigador principal en ensayos clínicos internacionales sobre pancreatitis aguda, entre ellos WATERFALL (NEJM, 2022).

Transparencia: este artículo no está patrocinado y no promociona ningún producto ni marca. Todas las fuentes están enlazadas.

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